Author Archives: admin

  1. La realidad de los manteros de Flores

    Comentarios desactivados en La realidad de los manteros de Flores

    Desde Enero, una enorme presencia policial se manifiesta en la Avenida Avellaneda con allanamientos, detenciones y desalojos, en la zona donde solían instalarse los vendedores de la vía pública conocidos como “manteros”. Varios meses más tarde, la policía sigue en el lugar. Ante el reclamo de los trabajadores, el gobierno no contempla sus necesidades.

    “Entraron en los domicilios mientras muchos estábamos de vacaciones. Se llevaron mercadería, material de trabajo, dinero y hasta las computadoras repartidas a los niños en las escuelas.” Así fue como Iván, referente de la Organización de los Vendedores de la Vía Pública de Flores -OVVPF-describió los allanamientos de la primera quincena de enero que cargaron contra alrededor de cincuenta manteros.

    “Al llegar a sus casas, encontraban una orden judicial pegada en la pared y la casa revolucionada”, contó Iván. El operativo, en Flores, donde se requisaron varios domicilios particulares y otros donde se almacenaba mercadería, fue desarrollado por la Policía Federal en conjunto con la Metropolitana a la madrugada. El 24 de Enero se instalaron con carros de asalto y numerosos colectivos de Infantería para sitiar la zona de influencia de los vendedores. El personal policial contaba con móviles equipados con cocina y víveres, una clara señal de que llegaban para instalarse durante un tiempo largo.

    La acción responde a los reclamos de la CAME (Confederación Argentina de la Mediana Empresa), de mucha presencia entre los comerciantes y también con gran peso en la Cámara de Comercio, aliada del gobierno nacional. La orden fue del fiscal Luis Cevasco, a raíz de denuncias de los locales. Instalaron la idea de competencia desleal, la problemática de mafias que manejaban a los trabajadores, y que por esos motivos debían ser excluidos.  Uno de los abogados defensores de los manteros relató: “La criminalización que están sufriendo los vendedores tiene que ver con una mala interpretación del Artículo 83 del Código Contravencional Penal de la Ciudad, que penaliza la venta en espacios públicos cuando se transforma en competencia desleal, lo cual es erróneo porque estas son ventas de subsistencia y no está penalizada.”

    Por su parte, el integrante de la OVVPF dice: “Los compañeros no se la agarraron con los comerciantes de la zona porque la respuesta debe salir del Ministerio de Espacio Público, del Jefe de Gobierno, del Ministerio de Desarrollo Social. Hasta el día de hoy no tuvimos nada”

    Los trabajadores mantuvieron protestas. Agrupados, fueron a pedir una audiencia con el centro comunal. La propuesta del Ministerio fue reubicarlos en un galpón en el barrio de Once, en un predio donde hay 250 puestos. Pero allí no cabrían todos, además de  estar aislado de la zona comercial. Por eso es que Iván considera que “el gobierno nunca quiso resolver la problemática, sino que la intención fue escondernos y se piense que se resolvió”.

    Hoy, el 50 por ciento de esos puesteros están desocupados. “Los trabajadores tienen que salir a la calle a vender para poder pagar sus alquileres. Incluso algunos están en situación de calle, y con los tarifazos y el desempleo, se provocó una crisis en esta gente. Hay discapacitados, personas de la tercera edad. Mientras tanto, la policía viene y nos atropella, nos saca la mercadería violentamente, pegándonos, y si no la entregamos nos detienen durante horas, en su mayoría en la comisaría 50”, exterioriza Iván.

    Junto a otros compañeros del OVVPF, Iván desarrolló un anteproyecto de ley que los reubicaría en las calles aledañas a la vía del Ferrocarril Sarmiento, entre la Avenida Nazca y Joaquín V González. “El anteproyecto está firmado por el diputado Carlos Tomada y el legislador Pablo Ferreyra. Ambos tienen comunicación con la gente del PRO, por lo que ya les mostraron informalmente el anteproyecto. El problema es que desde el gobierno les dieron la negativa, que no iban a armar más ferias de las que ya tienen. No hubo una conclusión,  por eso dudamos de presentarlo en la Mesa de Entrada. Pero tenemos la intención de hacerlo e impulsaremos el proyecto en base a movilizaciones.”

    Iván no pierde la esperanza de recibir una respuesta del Estado que los ubique en esa zona, donde estarían cerca de sus anteriores puestos de trabajo, y sus viviendas. Sobre el predio de Once, el abogado que comunicó a los vendedores con la Defensoría nos cuenta que “lo que argumentan los manteros es que no entran todos y que no es comercializable. Si te pongo en un galpón donde no va a pasar nadie, te estoy condenando. Como nadie quería trabajar ahí, empezaron a llamar a varios manteros que no eran de Flores, para que vayan a la inauguración, hicieron una especie de montaje para aparentar que lo solucionaban. Porque su proyecto era inviable”

    Una feria en la zona lindera a las vías traería iluminación, movimiento y comercio. Además, los puestos serían personales, se acabaría la excusa de las mafias y cada trabajador facturaría individualmente. Se les pediría documentación, y un canon para la Ciudad. “Varios compañeros entendemos que es mejor trabajar en la calle que en un taller clandestino, sin que nos exploten, sin tener un patrón.”, y agregó “lo que tienen que entender los vendedores de Once y Liniers, donde ahora se instalaron varios de nuestros compañeros, es que lo que está pasando en Flores debería interesarles. Porque cuando el Estado termine el trabajo acá, van a ir a esos lugares. Por eso tratamos de concientizarlos.”. Dentro de la OVVPF, hay vendedores oriundos de Senegal, Paraguay, Perú y Argentina.

    Por último, Iván reflexionó sobre las responsabilidades del Estado: “Al mantero no lo podes eliminar, el trabajador de la calle nace a partir de las políticas neoliberales que no le dan oportunidades a los trabajadores”.

     

  2. Es ley: desde hoy, All Boys tiene un predio en Mercedes

    Comentarios desactivados en Es ley: desde hoy, All Boys tiene un predio en Mercedes

    La Municipalidad de Mercedes cedió el predio al Club por 5 años, mientras espera el plazo otorgado por el Honorable Concejo Deliberante por al menos 20 años.

    El intendente municipal de Mercedes, Dr. Juan Ignacio Ustarroz, firmó un decreto fechado el Miércoles 27 de Abril del corriente año a través del cual se legaliza el “permiso de uso precario por el término de 5 años prorrogables al Club Atlético All Boys de un predio ubicado en el Parque Municipal Independencia”.  Significa que la cesión entra en vigencia a partir del día de la fecha, por lo que el terreno ya puede ser utilizado.

    Ahora, sólo queda pendiente el plazo de cesión por parte del Honorable Concejo Deliberante, el cual según los representantes del municipio sería de entre veinte y treinta años como mínimo.

    El terreno consta de cuatro hectáreas y media. Cuando los planos perimetrales terminen de delinearse, estarán disponibles para todos aquellos socios que deseen aportar ideas para su uso. La intención de la actual Comisión Directiva es que los socios tengan un lugar de esparcimiento, en el cual puedan compartir reuniones y practicar deporte recreativo. Además, el lugar podrá utilizarse para llevar a cabo las pretemporadas de las distintas disciplinas desarrolladas en el Club.

    El vecino de Mercedes, Omar “Pelusa” González, facilitó la reunión con la Municipalidad y el trámite de cesión. González, uno de los socios fundadores de la Filial Mercedes, compartió la reunión entre los representantes del Club Atlético All Boys -Fabián Aguirre (Presidente), Marcelo Reto (Secretario de Actas) y Nicolás Cambiasso (socio activo del Club)-, y quienes representan a la Municipalidad de Mercedes –Juan Pablo López Baggio (Secretario de Gobierno) y Martín Silvestre (Jefe de Deportes Municipal)-.

    Además, en el documento se destacan los fundamentos del decreto: “que el municipio tiene como política prioritaria la práctica del deporte como espacio promotor de los valores humanos”, “que es necesario la ocupación de espacios públicos con actividades que desarrollen prácticas saludables y generen buenos ámbitos de convivencia”, “que el Club Atlético All Boys, a través de su Filial Mercedes, ha venido desarrollando numerosas actividades de carácter deportivo y solidario” y “la intensión de seguir afianzando la relación existente de mutua colaboración, la necesidad de dar utilidad a espacios públicos que se encuentren ociosos, y la firme voluntad de apostar al deporte como herramienta de inclusión”.

    Esto no hubiera sido posible sin el apoyo de todos los socios que forman parte de la familia del Club Atlético All Boys.

  3. La nueva vieja historia

    Comentarios desactivados en La nueva vieja historia

    La conducta es animal: el instinto de la especie envía señales de supervivencia que apuntan a asegurar el stock de los recursos que el hombre necesita para vivir. Con esta lógica, alguno de los amigos de Mowgli —protagonista de El libro de la selva, de Ruyard Kipling—, habrá guardado con recelo un plátano, o un panal lleno de miel procesada por las abejas, sin intenciones de compartirle al resto de la manada, incluso a sabiendas de que la cantidad con la que contaba bastaba para todos.

    “¡Nos están matando de hambre!”- grita un hombre de aproximadamente treinta años a los micrófonos de algunos medios de comunicación. Dos oficiales de la Policía Federal, respaldados por la institucionalidad de su violencia, lo llevan a rastras a una unidad de detención móvil. Por lo que se puede apreciar en los registros visuales, la declaración del detenido se promulgaba a los rayos de un sol ardiente, incendiario, que obligaba a todos los pobres por igual —es decir, asesinos materiales y cuerpos asesinados— a usar remera o camisa manga corta. Lo obsceno de la jornada se reflejó en la edición de Página/12 del día siguiente: “Fernando De La Rúa se fue como quien desangra. Cinco muertos en Plaza de Mayo, veintidós en todo el país”; ese número se acrecentaría durante las horas siguientes.

    Estos últimos años, en Argentina se ha desarrollado la idea de que la sociedad está dividida por una línea imaginaria, a la que los medios de comunicación le dedicaron todo su esfuerzo hasta etiquetarla como “La Grieta”. La premisa de que esa separación se hizo realidad en este siglo fue instalada con una precisión quirúrgica, y su naturaleza ha sido debatida en innumerables rejuntes de comunicadores. Tal fue la profundidad del concepto que se convirtió en tapa de varios libros de análisis político-social.  Su tratamiento sugiere una división producto de las políticas de la era K. Sin embargo, son pocos los que han podido separar al significado del significante para poder cuestionarlo desde su esencia.

    “La Grieta” ha sido alimentada por los representantes de las dos opciones políticas más poderosas del país. A través de declaraciones despectivas referentes al otro sector del electorado, Mauricio Macri y Cristina Fernández de Kirchner cavaron sus trincheras y tendieron alambres de púa, una práctica extraña de cualquier anfitrión que pretenda darle la bienvenida a los que quieran participar. Una fuerza ha intentado llevar a cabo una distribución de riquezas más profunda que la preexistente a su mandato, implementando por ejemplo los famosos “planes sociales” cobrados por personas desempleadas o jefes de hogar con hijos, y acrecentando los impuestos a actividades comerciales; la otra fuerza se ha promulgado en contra del intervencionismo y a favor de la libertad de mercado, con la medida de apertura de importaciones como insignia de su modelo económico.

    Las diferencias entre los que quieren concentrar el capital y aquellos que prefieren distribuirlo existe antes de las declaraciones de Néstor Kirchner en 2007 sobre la teoría del derrame: “El Dr. Cavallo decía que la economía era un vaso con agua que se iba a llenar y al rebalsar iba a hacer más ricos a todos los argentinos. Pero cuando estaba a punto de rebalsar, se lo quedaban ellos, lo distribuían. Por eso el Estado presencial en la economía argentina es esencial, porque si no ese vasito se lo toman 10 argentinos, y nosotros queremos que se lo tomen 40 millones”.

    ¿Qué es, entonces, lo que diferencia a esta existente oposición del resto de la historia de nuestra gente? Para analizarlo, es oportuno tomar como ejemplo algunos sucesos ocurridos en el extenso camino de los criollos y los argentinos.

    Corría el año 1810. Las damas de sociedad asistían a una reunión de alta alcurnia en la casa de Mariquita Sánchez de Thompson. En la sala donde unos años después se entonarían por primera vez las estrofas del himno nacional argentino, un debate comenzó a sentar posiciones. Estaban los que pregonaban por una ciudad que suplante al virreinato español, nucleando los poderes políticos y la administración. Al mismo tiempo, distanciados de las aguas del Río de La Plata, un grupo de hombres con mucha influencia en su patria chica recibía noticias de Buenos Aires: con España preocupada por la invasión de Napoleón, la revolución en el virreinato era cuestión de tiempo. Aquellos vivían demasiado lejos del puerto como para aprovechar las ventajas aduaneras que éste ofrecía. Cada provincia tuvo a su caudillo insignia: Artigas en la Banda Oriental, Güemes en Salta, Bustos en Córdoba. La idea de un gobierno federal que respete la autonomía de las provincias y haga valer el ingreso extraordinario de dinero del puerto para todo el país fue concentrada por Justo José de Urquiza, padre de La Federación.

    Hace más de doscientos años y cincuenta mandatos presidenciales, unitarios y federales cavaron sus trincheras y tendieron alambres de púa, una práctica coyuntural de cualquiera que se prepare para luchar por la distribución de la riqueza o para defender sus privilegios innatos.

    Luego de la batalla de Pavón en Septiembre de 1861 el entonces Estado de Buenos Aires —vencedores— sometió a las provincias de la Confederación Argentina —vencidos— y se transformó en miembro dominante del joven país. Esa lucha entre el interior y la ciudad-puerto dejaba en evidencia cuál era el bando que quería conservar toda la miel, como los amiguitos de Mowgli.

    Unos años más tarde el puerto había crecido junto con la demanda del comercio. Para saciarla harían falta unos cuantos kilómetros de tierra producida. José Martínez de Hoz colaboraría con la hazaña de Julio Argentino Roca, otorgando “1500 caballos que el Excmo. Gobierno Nacional necesita urgentemente. La Comisión Directiva de la Sociedad Rural (…) ha creído que aceptándola trabaja en el sentido de favorecer los intereses rurales que tiene el deber de promover”. Son exactamente esos intereses los que impulsaron a los criollos hacia tierras que Tehuelches y Mapuches ocupaban desde varios siglos atrás.

    Al presidente de la SRA le tocarían 2,5 millones de hectáreas, en agradecimiento por la gentileza de su financiación logística. El resto de los terrenos fue repartido entre 1800 familias “de sociedad”, dando origen a la aristocracia que mantiene parte de su descendencia y fortuna en estas tierras al día de la fecha. La sangre del nativo derrochada fue símbolo de la determinación de los “civilizados”, que vieron en esas tierras una fuente de ganancias, y solo tuvieron que limpiarla antes de poder trabajarla. El desprecio y racismo con el que los poderosos denominaban a los pueblos originarios era reproducido por burgueses y “nuevos ricos”, comerciantes que se elevaban unos escalones por encima del trabajador en relación de dependencia, identificándose con la clase social a la que anhelaban pertenecer.

    Menos de un siglo pasó hasta que Perón implementó el “Estatuto del Peón”. La llamada “Tercera Posición” marcaba un punto considerable a favor de los desahuciados. Pero su alocada concepción de igualdad era motivo de alboroto en el núcleo de los dueños del país. Y por eso, la SRA en esa época se pronunciaba así: “el Estatuto del Peón no hará más que sembrar el germen del desorden social, al inculcar en la gente de limitada cultura aspiraciones irrealizables, y las que en muchos casos pretenden colocar al jornalero sobre el mismo patrón, en comodidades y remuneraciones”. Ocho años después, el gobierno de facto de la Revolución Libertadora proscribiría el peronismo y todos sus símbolos, considerando una violación a la ley utilizar el nombre del presidente destituido. “Ni vencedores, ni vencidos”, enunció Lombardi.

    Durante la dictadura cívico-eclesiástico-militar que tomó el poder en 1976, otro Martínez de Hoz —nieto de aquel que había financiado la Conquista al Desierto— se hizo cargo del Ministerio de Economía e implementó un plan económico liberal que se ganaría los elogios de David Rockefeller. Un sector del peronismo, proscripto durante casi dos décadas, mantuvo una respuesta armada ante el terrorismo de Estado sistematizado por la Junta Militar. El liberalismo volvió a la carga con Carlos Saúl Menem y las leyes de indulto a los genocidas. El resultado de su política económica fue el testimonio reproducido al comienzo de esta contratapa. No obstante, fue el último gobierno peronista el que anuló esas leyes, continuando con los juicios a los miembros de las fuerzas implicados en delitos de lesa humanidad, iniciados por Alfonsín en el regreso a la democracia.

    Desesperanzado en encontrar una respuesta, y ante tanta historia desandada, me sigo preguntando cuándo se originó La Grieta; si ha existido realmente; o si en la actualidad tan solo podemos presenciar el murmullo que generó su más reciente incremento.

    Diario All Boys y nada más

  4. Un segundo es demasiado

    Comentarios desactivados en Un segundo es demasiado

    All Boys sorteó la zona de descenso, volvió a entrar y salió otra vez. El triunfo agónico ante Sportivo Belgrano fue clave para despegar. Sin embargo, queda un largo trecho y la lucha por la permanencia se resolverá  recién cerca del final del torneo.

    Los tiempos en el fútbol argentino son notoriamente más cortos que en los certámenes importantes del resto del mundo. No quiere decir que aquí el tiempo pase más rápido: un minuto dura 60 segundos en Argentina, en Japón y en Europa. Pero la necesidad de resultados hace que permanentemente algunos proyectos futbolísticos a largo plazo sean interrumpidos.

    El pueblo de Floresta espera ansioso una nueva victoria deportiva del ídolo máximo que volvió al club donde triunfó para intentar repetir la hazaña. Esta vez el plantel fue armado sin su participación. Le busca la vuelta, con la mano sobre el mentón, con retoques que potencien a la alineación de All Boys. El anhelo de muchos hinchas es darle comodidad a Pepe para desarrollar un proyecto a largo plazo que, sin saltos económicos bruscos, termine en Primera. Se necesita mucho tiempo, justamente lo que escasea en las canchas criollas.

    Que en un campeonato de 22 equipos hayan diez (casi la mitad) a un partido del descenso hace que cada encuentro sea trascendental: si  empata, está adentro o apenas roza por fuera el listado de los condenados a perder la categoría. Si gana, en cambio, de repente tiene varios equipos por debajo y siente un respiro. Pero ambas sensaciones son efímeras. No hay duda de que los cuatro descensos se definirán en las últimas fechas. Entonces, ¿vale la pena el apuro? ¿Vale la pena la ansiedad y el estrepitoso cambio de estado de un partido a otro? ¿Y de un segundo a otro?

    En el cruce frente a Douglas Haig que All Boys empató -después del grave error de Barzola- se sintió toda la presión del tiempo. El reloj le jugó al equipo una mala pasada y ese error hizo que se perdieran dos puntos cuando faltaban dos minutos. Sólo 120 segundos podrían haber sentenciado la victoria del conjunto de Floresta. Y es exactamente la sensación contraria la experimentada frente a Sportivo Belgrano: con López a los 88′ y Pirchio a los 90 minutos, el Albo dio vuelta un resultado en una cancha visitante, con el aditamento de ser frente a uno de los que compiten por permanecer en el Nacional.

    La eliminación por Copa Argentina ante Chacarita se llevó el premio de 286 mil pesos para el club y la misma cifra a dividirse entre los jugadores. También la bronca deportiva de caer frente a un rival clásico de la categoría. Los de blanco estuvieron muy lejos de su máximo potencial. Como en Floresta contra Estudiantes de San Luis, un visitante lleno de dudas que, igual, metió las únicas dos oportunidades que tuvo. Fue una noche desafortunada para los delanteros: no convirtieron ninguna de las más de seis chances de gol claras que se generaron.

    Ese es un campo en el que seguramente los dirigentes, sean estos o los que aparezcan a fin de año con el mercado de pases, deberán revisar si es que pretenden tener una delantera competitiva. Hasta ahora de los refuerzos en ese puesto sólo rindió en ocasiones Franco Olego. Como jugador ofensivo, Mazurek demostró una mejoría notable y cada vez más se hace cargo de la pelota. Por otro lado, el juego de Marcos Pirchio se muestra a kilómetros de lo esperado en la elite del ascenso argentino, y aún mayor es la brecha si se tiene en cuenta que All Boys es respetado y considerado como uno de los equipos más grandes de la categoría. El gol del triunfo en Córdoba no opaca la impresión de las 25 fechas anteriores.

    En cuanto al mediocampo, Romero dispuso un doble cinco la última fecha.  Julián Fernández es el dueño de esa zona con una actitud admirable. También aparece el experimentado Darío Stefanatto o incluso Leonel Di Plácido que pide titularidad: sus dos asistencias fueron claves para traer tres puntos de San Francisco. Mientras Ramiro Leone recupera minutos de juego después de su lesión, Jaime pasa inadvertido en el campo de juego.

    El bajo rendimiento de Barzola le dio espacio a Rodrigo Arciero, que demostró en varias oportunidades estar a la altura. Le tocó el turno a Iglesias que cumplió con su trabajo, aunque con mucha menos proyección que Martínez, hasta ahora lateral titular de destacable crecimiento  tanto en defensa como en el ataque.

    Todavía hay muchas cosas para revisar. Pero el mago, el que hace milagros, aquel que le levantó la moral a un equipo de cabezas caídas, de a poco encuentra el equipo que determinará si All Boys juega el año que viene en esta categoría. Y para esto, el conjunto de Pepe Romero no puede regalar ni un segundo más. La evidencia está a la vista: un segundo es demasiado.